Eckhard: “Estoy orgulloso de haber ayudado a otros deportistas con discapacidad que ahora siguen mis pasos”

El valenciano Maurice Eckhard, que forma parte de la Cátedra Divina Pastora de Deporte Adaptado de la Universitat de València, llegó al ciclismo adaptado casi por casualidad en el año 2000. Desde entonces ha cosechado grandes éxitos. El último, el pasado mes de noviembre cuando se colgó el Bronce en persecución en la Copa de Europa de Ciclismo en Pista celebrada en Manchester.Ahora trabaja duro para hacer una buena marca en el Mundial de Ciclismo en Pista (marzo 2016 en Italia) que le dé el pase a los Juegos Paralímpicos de Río 2016. Sabe que en Río es posible colgarse una medalla, pero es consciente de la dificultad de estar entre los mejores en un deporte que, año tras año, sube su nivel.En la mente, el sinsabor de Pekín 2008 en el que, tras un año brillante, se quedó a solo dos segundos de subir al podio. Eckhard es un luchador incansable. “Mi gran objetivo es asistir a los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro el año que viene. Lo tengo más o menos encaminado, pero me falta rematarlo y eso pasa por hacer un buen papel en el Mundial de pista”, explica el valenciano, quien añade que “hoy por hoy, con lo complicada que se está poniendo la competición, necesito dedicarme al 100% al ciclismo para conseguir mi pase a Río 2016. En Londres, me quedé a cuatro décimas de la plata y a cinco segundos del oro, así que veo posible lograr medalla en esta nueva cita paralímpica”.Para alcanzar esta meta entrena seis días a la semana. “Entreno por la mañana, unas dos horas y luego, descanso, y si me toca sesión, también entreno por la tarde.Normalmente, mi entrenador y yo establecemos lo siguiente: dejamos un día de los siete de la semana de descanso; un día de entrenamiento suave y los cinco restantes, entrenamientos más fuertes”, señala.Además de la competición, uno de los grandes retos a los que se enfrentan los deportistas adaptados es lograr una mayor visibilidad y apoyo a su trabajo. Para Eckhard, “la promoción del deporte adaptado, y en especial del ciclismo adaptado, ha ido mejorando. Ahora, gracias a la Cátedra Divina Pastora de Deporte Adaptado de la Universitat de València y a otras iniciativas, como el proyecto FER, tiene cada vez más visibilidad. Si salimos en más medios, despertamos más interés y podemos lograr más apoyo. Es el pez que se muerde la cola. No podemos competir con el fútbol porque es imposible, porque es un fenómeno social, pero nosotros necesitamos más visibilidad y apoyo”. “Me siento orgulloso de haber sido pionero y de haber ayudado a otros deportistas discapacitados que ahora siguen mis pasos”, manifiesta el ciclista valenciano.En este sentido, explica que en el futuro le gustaría poner en marcha alguna iniciativa centrada en el ciclismo paralímpico en Valencia, que ayude también a la base.

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